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España
Director: Julio Sánchez Valdés
Intérpretes: Óscar Jaenada, Antonio Dechent y Miriam Díaz Aroca
El actual cine español no para de mirar la cara del público que acude a los cines y que, en definitiva, son los que alimentan el negocio. El paso a los nuevos directores y argumentos crea, en producción pura, un cine adolescente al más puro estilo industrial americano. Los menores de veinte años buscan esas películas y se crea un mercado gracias a productores espabilados que saben de los gustos de los asistentes a las salas. El resultado es un aumento en el taquillaje y la eliminación de un marchamo español. Temas que no se tocaban en los ochenta son el pan nuestro en la época actual. Las revisiones cómicas de los American pie o Un viaje de pirados abren la veda para llevar el género en el terreno nacional. Así nace XXL. Como un productillo juvenil que busca la sonrisa fácil de aquellos que van al cine.
El Fali es un joven chuleta con un regalo de la naturaleza por cipote. Las aventuras sexuales y las correrías con sus amigos son las constantes únicas por las que corre este filme.
El argumento transcurre torpemente, sin un rumbo fijo, repitiendo los contenidos y cayendo en un vacío nihilista que aburre al espectador. Con una escasez evidente de recursos narrativos y la única intención de hacer reír, si lo consigue, la película no cuenta nada, tan sólo refleja una sociedad ociosa que no existe en la vida real. Otra estúpida película con el tópico americano y la producción nacional. Si al tremendo follón argumental que surge de los defectos clásicos de este tipo de filmes, o sea, con macarras de diseño y música juvenil, le añadimos el groserismo, lo incívico, el cine chapucero creado de la formación grotesca de este género, nos encontraremos con esta película vergonzosa. Otra película de ambiente pubertario que ejerce la caricatura del cine.
Todo se forma a través del tamaño fálico, chistes ramplones y fáciles, salidos con ganas de hacer el gamba y el mayor rosario de sandeces que puede crear de las bufonadas ilógicas y la sinrazón narrativa. XXL no consigue conectar las distintas secuencias gracias a lo grotesco de la historia y a lo chusquero de los personajes, perdidos en una vía que no funciona. De cara a la taquilla funcionará gracias a la publicidad basada en el tamaño de un pene que se intuye, pero este cine es poco serio y cercano a una cultura que no es la nuestra. Pero los Estados Unidos no solo invaden países, sino que también lo hacen con los hogares incrustando su cultura.
Rafa Rus
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