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Los hermanos Farrelly, tras transgredir la comedia para embrutecerla, perdieron el norte para intentar hacer reír con las faltas ajenas. En Amor ciego dejó el amor en manos de un salido que veía un retrato de la gordura con el tallaje de Gwyneth Paltrow. El protagonista de aquella pantomima era un desconocido Jack Black, a quien nadie hizo caso. Ahora vuelve a las pantallas españolas con Escuela de Rock, un filme a su servicio que narra las peripecias de un vago que lleva la dignidad roquera hasta las aulas de un estricto colegio. La rebeldía del profesor se mezcla con el conocimiento de la vida de los alumnos.
Escuela de Rock es el prototipo de comedia americana familiar a la que no importa dejar el mensaje de "drogas, sexo y rock & roll" a los pequeños. Flaco favor a Led Zepellin y Jimmy Hendrix si Jack Black patrocina su música entre los más pequeños. Entre el pésimo doblaje al castellano, con la elección errónea del solista de El canto del loco con voz principal, el guión carente de toda gracia y la estandarización de sus gags de cara a un público poco exigente y con pocos años, esta cinta nos demuestra que la industria no tiene límites ni respeta un movimiento tan anticomercial como es el Rock. Si sirve para que algunos pequeños se aficionen a esta música bienvenido sea, pero viendo el escaso éxito comercial, debido en parte a la carencia absoluta de incentivos, nos tememos que los niños seguirán adorando a David Bisbal y a los seguidores de la maldita Operación triunfo.
Escuela de Rock se receba de un absurdo sentido de la comedia precipitándose hacia una espiral de incongruencias que repercuten en el resultado final. La ñoñez se hace la responsable principal de un film que no tiene ni oficio y sí mucho desperdicio. Ni estética, ni razón. Por no tener, no tiene un protagonista que funciona e incluso se permite el lujo de desperdiciar a Joan Cusack para un papel estúpido y poco creíble. El Rock y el cine se han servido mutuamente para promocionarse o apoyarse mutuamente. Este caso mejor que lo olvidemos que eso será lo que pase cuando la promoción se pierda en el olvido.
Rafa Rus
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