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EE.UU.
Directores: Peter y Bobby Farrelly
Intérpretes: Matt Damon, Greg Kinnear, Eva Mendes y Cher
Los hermanos Farrelly se han convertido en los transformadores de la comedia para devolvérnosla agresiva. Estos revolucionarios de la narrativa han transgredido un género vilipendiado para llevarlo hasta la calle, siempre con continuas referencias orgánicas. Su cine pisa por encima de los personajes, pero sigue teniendo una narrativa visual que entorpece cualquier historia. Peter y Bobby Farrelly se han hecho con la taquilla desde sus comienzos. Dos tontos muy tontos, Vaya par de idiotas!, Algo pasa con Mary, Yo, yo mismo e Irene, Osmosis Jones y Amor ciego mutaban la comedia romántica para llevarla a los extremos escatológicos y de perversión continua. Ahora los Farrelly vuelven a la carga con otra dosis de culto al feísmo en Pegado a ti, la historia de dos hermanos siameses unidos por la cintura.
La extraña habilidad para montar escenas divertidas ya no existe y choca frontalmente con la torpeza con la que se lía una comedia de enredo y con las penosas posibilidades para terminar la historia. La imaginación se ha perdido y lo único que queda es una visión demasiado cínica de la historia. Pegado a ti peca de abruptismo y tiende a lo soez. Acuden a un culto al feísmo particular para generar una historia basada en un humor bruto y grosero. Se trata de radicalizar posiciones y hace caer la cinta en el más absoluto de los ridículos a través de la tosquedad.
Una comedia romántica muy sui generis donde triunfa un mundo de deficientes mentales y freakes. No son personajes, sino bufones jadeantes. Es su organización sistemática para hacer cine sin salirse de las normas creadas por ellos mismos, o sea, mostrar la suciedad humana, el comportamiento rudo de sus personajes y la amplificación de todo lo que adorna el film. Mezclado con un humor visual más que dialéctico, se transforma en un caos normativo y estético más centrado en el gag individual que en el conjunto. La exageración no es elegante cinematográficamente y la comedia no admite bastedades secuenciales. Definitivamente, los hermanos Farrelly no son conscientes de la mano salvaje que mide a sus comedias.
Rafa Rus
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