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España
Director: Ramón Salazar
Intérpretes: Mónica Cervera, Pablo Puyol,
Concha Galán y Lola Dueñas
En Piedras, Ramón Salazar apostó por un cine íntimo, mirando al interior de las mujeres, posicionándose en cinco frentes distintos y entrelazó las historias con pequeños detalles. Era su ópera prima tras arrasar en distintos festivales de cortos con Hongos. Había nacido un binomio cinematográfico entre autor y musa con Salazar y Mónica Cervera de pareja de hecho cinematográfica. Su segunda película es 20 centímetros, un musical sobre un transexual que gasta esa longitud de pene y sufre de narcolepsia. Esos intervalos de sueño se convierten en números musicales protagonizados por el castigado personaje.
Salazar elige un género tan americano para la creación de nuevos elementos. En este acercamiento personal al género no inventa nada, sino que toma la estructura de Von Trier para Bailando en la oscuridad. Desde el melodrama más puro, se toma el musical como un simple ejercicio de estética que ensalza la cinta y descarga al espectador de la excesiva presión a la que es sometido por las sórdidas penurias de su protagonista, Marieta. 20 centímetros mantiene estas pequeñas operetas esporádicas con irregulares resultados. Aunque Cervera nunca tenía que haberlas cantado, su director, en la mayoría de los números, acierta porque se nota que ama el cine que disfruta en un género tan complicado como el musical.
Pero 20 centímetros tiene el mismo problema que Piedras, que funciona en sus diálogos de forma individualizada, en secuencias puntuales, que mantiene una estética muy personal arriesgada y acertada, pero pincha en la creación de angustias personales de una forma plomiza y algo pesada. Los personajes están perfectamente dibujados, Cervera, como siempre, creativa, pero el guión no sigue un camino definido y se estrella en el conjunto. Las diferentes historias nos son bien desarrolladas y la intensidad se viene abajo a pesar de los elementos y las ganas de hacer cine. Con Salazar estamos delante de un autor que funcionará, que se arriesga en sus propuestas, que tiene un sentido espectacular de la soledad y condición humana, pero todavía le falta algo más básico. Será difícil pero lo encontrará.
Rafa Rus
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