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Texto y fotos: Juan Jesús García
La Cabra Mecánica: Llamando a las puertas del Lichis
Unos que vienen y otros que se van, menudo trasiego que hay en la música para que digan que la vida sigue igual. El Lichis y los suyos han dicho adiós, pero menos, ya que volverán en unas semanas invitados por Fito Cabrales. En cualquier caso para este 'hasta luego' han contado con el cariño del numeroso público que abarrotó hasta la falta de aire el Plantabaja, y es que en conciertos como estos, cuando un amigo se va... se deja algo de hueco para ver mejor el concierto; un decir, ya que el de La Cabra fue un concierto en 'braile', de esos que se oyen pero no se ven, salvo que se llegase una hora antes (que los hubo) para coger sitio.
Tras unos primeros pasos de fusión muy 'perroflauta', el Lichis dejó salir su concepto de mestizaje que no tuvo nada que ver con los precedentes, sí con los consecuentes, tanto que hasta hay quien explica su punto y final porque le han quitado el suelo bajo los pies y otros ocupan su lugar. Su sitio puede (¿Melendi?), pero no su talento, reconcentrado en frases memorables que salpican un cancionero caprichoso, voluble, cambiante y que no tiene dos minutos iguales. El tipo que cantaba que "Es la falta de amor la que llena los bares" , que le roba estribillos a Las Vulpes (¡¡¡¡vamos ya por dos días seguidos escuchando lo de "quiero ser una zorra"!!!) y termina en Granada llamando a las puertas de Bob Dylan, merece un rato de atención.
Si La Cabra Mecánica ha sido algo es libre, para hacer la música que ha querido y cantarle a lo que haga falta, rehabilitar a un personaje tan rancio como María Jiménez o versionar, con un par, lo más cutre de Barón Rojo y Obús. Lichis se proclama 'Antiheroe', le canta a la 'secillez de la vida de las margaritas' (a ritmo de bossa por cierto), rehace 'Todo a 100' en plan hard sureño y nada que objetar a su enorme 'Reina de la mantequilla', la primer muestra que llegó de su talentosa capacidad.
El resto de La Cabra es una banda solvente y con querencia por el rock and roll, 'cañadespaña' que hace sus canciones más robustas, si bien para los últimos bises (que le pidieron varios) salió Miguel Ángel solo con su guitarra para ir armando lentamente el definitivo 'Knockin on heaven doors'. Si llamas a la puerta del Lichis ya no vive allí La cabra mecánica, que el nuevo inquilino se llama Miguelito y en breve tendrá disco.
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