|

Texto y fotos: Juan Jesús García
Carmen París: Nueva Trova Jotera
Carmen Paris actuó el martes 12 de agosto en la segunda sesión del ciclo Poesía en el Laurel con su colección de canciones en las que su acentuación jotera se 'habanece', con ritmos y cadencias llegadas del ultramar cubano. Antes que ella y con ella, leyó poemas el escritor José Carr, que a modo de engarce terminó recitando 'Agua que ha de correr', una canción de la maña incluida en su último disco 'Incubando', a cambio ella hizo lo propio con un texto del panameño.
La autora zaragozana debutó con mucho desparpajo enarbolando la bandera de la jota 'buenrollista', luego con 'Jotera lo serás tú' parece que se hartó del calificativo pero tampoco se ha movido mucho, su entonación, su rotundidad y sus quiebros vocales son completamente aragoneses, aunque ahora se acojan a la Clave y transmitan la claridad diáfana de la mayor de las Antillas. De voz rotunda y sobregesticulación muy teatral, Carmen París genera empatía instantáneamente, tiene mucha gracia en su expresión aparentemente seca y se maneja igual cantando que contando, incluso mejor cuando introduce cada canción con su historia, algunas de ellas con unos orígenes delirantes (por ejemplo 'Distancia espeluznante'), despertando la simpatía del público que llenaba la explanada del convento, cuando no la hilaridad y siempre la complicidad. Ahí puntúa muy alto por su salero.
Comenzó sonera ('Incubando') y joteando ('Para Aragón', sobre textos del 'apostol' cubano José Martí), antes de ofrecer un perfil más serio con su adaptación del 'Para que tú me oigas' de Pablo Neruda a modo de justificación "porque estamos en un certamen de poesía" dijo. Pero mejor sonó en la noche de La Zubia guarachando con lengua de doble filo y no poca picardía, en 'El caramelo', el chachachá 'Guaraní' o el rapeado 'De muy buen ver', inspirado según comentó en la célebre guajira 'Guantanamera' y donde, aguja moral en mano, arremete de frente contra las tetas preceptivas para acceder al paraíso y otras tiranías contemporáneas. En 'Chifla dragón', llegada desde el célebre chiste de los baturros y el tren que está presente hasta en las casetas de feria de medio país, tomó prestadas como argumento algunas frases de don Miguel Matamoros ('Son de la loma') y con ella se dejó aplaudir hasta regalar un par de bises, incluso sentándose al piano para medio acompañarse con él en una adaptación muy personal del 'En mi pecho'; aunque para el segundo buena parte del personal estaba ya haciendo cola para la tradicional limonada del Laurel, por cierto que más bien escasita este año.
|