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Texto y fotos: Juan Jesús García
Laberintho B: Mucho Motril
A siete años del recopilatorio 'Motril visión', antología promocional de grupos de la ciudad costera y tras el ascenso de división de los molviceños Fiona May, de nuevo un par de grupos sureños reivindican con autoridad la banda sonora del sonido de la 'república independiente de Motril': Marlow y Laberintho B. Ambos se presentaron en el Planta Baja ante una nutrida audiencia y bajo la supervisión técnica del alemán Paul Grau, tutor desde su estudio de grabación de algunos de los discos más celebrados de los últimos años, como el 'Shock de Leia' de Lagartija Nick o 'Recuperar el sonido' de los mismos Labertintho B.
Formados el año pasado, Marlow parece que llevan 20 años trocando por la solidez con la que trabajan. El grupo de José Carlos, Carlos Kata y David Herrera coge al estela del rock blindado de tríos históricos como Cream o Budgie y que formaciones del entorno de Soundgarden han llevado hasta este siglo. Material grueso, grave y redondo en el que prima el impacto ventral por encima del nivel de detalle con una embestida casi taurina. Nada de teloneros, un grupo que habla de tú a tú a quien tenga por delante o por detrás.
A los del Laberintho la experiencia acumulada les permite una magnifica solvencia escénica, los diez años invertidos en Neurofilm hacen que esta reconversión no haya sido traumática y que sepan perfectamente lo que quieren y cómo conseguirlo. Así el juego de guitarras se convierte en una muralla que se te cae encima y de la que hay que escapar por piernas, y la sección de ritmo es de martillo pilón: con un batería, Sergio Ruiz musculado con el método Eric Jiménez de demoliciones y un bajista tan habilidoso como resolutivo que no se resigna a ningún papel secundario. Abrieron su concierto con el mismo plan de acción que su disco: 'Arco iris y tragedias' y 'Aguas sucias'. Una llegada en tromba que sugiere una existencia bipolar ya que lo grabado tiene un perfil muy diferente de la mayúsculas interpretaciones en directo. La defensa del disco 'Recuperar el sonido' fue sobre todo un altisonante ataque que desde el primer momento iba con la aguja en el rojo para no dar opción, en detrimento de unas dinámicas más sinuosas o una mezcla más accesible; eso, y la filigrana o los matices vocales los dejan para el estudio. Mucho Motril, y en el caso de Laberintho B, subráyese el adjetivo.
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