|

Texto y fotos: Juan Jesús García.
Aviador Dro: "Retrotecnopop"
De pronto suena 'Selector de frecuencias' o 'La televisión es nutritiva' y uno se quita veintitantos años de encima y se recuerda pinchando esas canciones en un programa radiofónico nocturno junto a las primeras maquetas de unos grupos nuevos que se llamaban 091, TNT o KGB, casualmente también relacionados al cabo del tiempo con el imperio DRO. "Tecnopoplleces", como escribía al programa en una irritada carta de protesta un estudiante, fiel oyente, llamado Antonio Muñoz Molina. Electrónica de juguete hecha con algún kit instrumental de automontaje y apenas dos dedos para unos tiempos tan felizmente ingenuos como cargados de ilusiones.
Dos décadas y media después Biovac (Servando Carballar) y Marta 'Arcoiris' siguen fieles a ese sentido ligero e inocente de los sonidos sintéticos, lejos de la brutalidad auditiva a la que han llegado algunas de las formaciones posteriores, y con fijación por los padres de la cosa, los alemanes Kraftwerk en los presupuestos melódicos y Neu por la parte más accidentada.
El éxito masivo les fue esquivo en su momento (apenas 'Programa en espiral' llegó a trascender) pero canciones como las señaladas o 'Brigada de demolición', 'Nuclear sí' y 'Nestor el Cyborg', recreadas con el sofisticado armamento electrónico contemporáneo, se mantienen con una curiosa lozanía en la que uno sólo echa de menos las guitarras, completamente desterradas en esta nueva formación de bolsillo del Aviador. Ni siquiera el material nuevo, pongamos por caso 'Aracne', se aparta de aquellos esquemas, casi de electro-naïf, en los que el cientifismo de divulgación, los comics de marcianos, y un bisoño sentido de la provocación disfrazado de ironía aparecían indisolublemente unidos a un gran sentido del humor. Un punto, éste último, que acentuado con el tiempo hace que el Aviador DRO siga siendo un grupo refrescante y muy divertido, incluso hasta en su autoparodia. Intrascendencia a estas alturas muy bien asumida y que refuerzan con sus disfraces de ferretería de barrio y su batería de gags de todo a cien. "Asimila el sentido de tu vida sistematizada' proclamaban en uno de sus lemas. El primer paso para la felicidad.
|