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Texto y fotos: Juan Jesús García.
Cradle Of Filth: Negro riguroso
Escoltados por los portugueses Moonspell y a última hora los suecos The Haunted, las huestes oscuras de Dani Filth aparecieron por Granada por segunda ocasión, siendo la primera su actuación estelar en el último Piorno internacional, justo antes de su reconversión en Atarfe Vega Rock. Aún sin moverse mucho de su sitio entonces eran una marca que llenaba festivales y ahora dejan al cincuenta por ciento salas de tipo medio, un detalle contable que pone en entredicho el tópico de la fidelidad de la gente del Metal.
Que este grupo esté de gira en semana santa no deja de ser una coincidencia cronológica a la que algunos sacarán punta. Como todo lo que tiene que ver con ellos, discutidos hasta la saciedad en pros y contras, levantando lealtades y repudios casi a parte iguales. Sin embargo el grupo de Dani, que con Paul Allender son los únicos miembros fundacionales que quedan, en directo se lo trabajan con seriedad, solvencia y bastante riqueza de fuentes, demasiada quizás para los estrictos seguidores del 'True black' pero las suficientes como para que su concierto sea variado y nada plomizo. Cosa que no se pude decir de su sonido, innecesariamente opaco e intransitable (nada que ver con la fortaleza nítida de Mago de Oz en la misma sala hace unos días ¡y con diez tipos en escena!) y en ocasiones una bola escasamente penetrable que afectaba al vientre más que a los oídos.
Abrieron con el tandem 'Gilded Cunt' y Némesis' del obligatorio 'Nympetamine', disco que presentaron pero no con excesivo interés, ya que hubo material de su celebrado 'Midiam' e incluso cosas mucho más antiguas como 'Black goddes rises' y The forest whispers my name', con ellos desde hace ya una docena de años.
Ambientaciones muy surtidas que oscilaban entre los más tenebroso de su pasado (como su guardarropía, de negro riguroso) a líneas medievales, góticas y hasta decididamente sinfónicas, perfectas para los dos registros vocales del cantante, su torturado sostenido en agudos y el telúrico fraseo en graves que gasta. La adición de presentaciones narradas daban un aspecto conceptual y cinematográfico a un concierto que tuvo tan bien como star´s invitadas a su marioneta mortuoria y a la soprano transilvánica Sarah Deva, aunque a esta última se la veía por su generoso volumen más que se la escuchaba. La lovecraftiana 'From the Cradle to Ensalve', dedicada a los inquietantes mitos de Cthulhu puso punto final a su concierto. Todo un ejercicio de estilo de lo que debe ser una actuación de metal oscuro como Dios, con perdón, manda.
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